agosto 12, 2010

HURTS (Descarga gratis "Better Than Love" y conoce su propuesta musical)‏

UN DÚO DE MANCHESTER CON UNA PROPUESTA LLENA DE ELEGANCIA, MISTERIO Y MELANCOLÍA


HURTS

PRESENTA SU PRIMER SENCILLO
“WONDERFUL LIFE”

ESPERA SU ÁLBUM
“HAPPINESS”
A LA VENTA EL 6 DE SEPTIEMBRE.


Descarga gratis el tema “Better Than Love” en su sitio oficial
www.informationhurts.com

• Hurts es el artista de la campaña MTV Push del mes de agosto.
• Incluye un dueto con Kylie Minogue para el tema “Devotion”.
• Se presentarán en el Fashion Week de Milán.

“Hurts es el mejor dúo pop masculino del Siglo XXI” – Popjustice.

Hurts, dúo originario de Manchester, te invita a descubrir su propuesta musical ingresando a www.informationhurts.com y a descargar sin costo su tema “Better Than Love”, extraído del álbum debut “Happiness” a editarse en septiembre de 2010.

Una vez que te hayas familiarizado con el misterioso y dramático sonido de esta novedosa banda, te invitamos a escuchar su primer sencillo “Wonderful Life”.

Hurts está compuesto por Theo Hutchcraft y Adam Anderson. ¿Pero cómo inicia su historia?

Desarrollo. No restauración.

“El cielo es claro y el pavimento está limpio. En la calle Thomas, la gente se sienta a solas en las mesas, inclinados sobre sus cigarrillos y teléfonos. Y yo estoy caminando para conocer a Hurts. Están trabajando cerca de aquí, escribiendo canciones en un sótano en el centro de Manchester.

En mi camino hacia este sótano, conozco a otra banda local. Lucen turbados y nerviosos. Me cuentan que están terminando una gira. Cuando descubren que voy a ver a Hurts, el vocal se sienta y parece que estallará en llanto en cualquier momento. “¿Qué es lo que hacen esos dos?”, pregunta.

Adam Anderson y Theo Hutchcraft se sientan lado a lado en sus sillas. El cuarto es pequeño y tiene un piso de madera polvoriento. Hay equipo de grabación contra una pared y un micrófono en la esquina opuesta. Ocasionalmente, Anderson pone una guitarra sobre su regazo y analiza las cuerdas. Hutchcraft toma un peine de su bolsillo, juega con él entre sus dedos y luego lo descarta. Lucen muy diferentes, al principio. Anderson, el visionario calculador. Hutchcraft, la naciente estrella del pop. Pero hay un gran sentido de lealtad entre ambos hombres. Sobre todo, lucen realmente tranquilos.

Tan sólo hace unos pocos meses firmaron un contrato con Sony Music. Fue una decisión que tomaron en Berlín, a donde escaparon para conocer otra perspectiva de su situación. Fue un periodo caótico. Aún en Berlín, dicen, fueron localizados por el Director General de una discográfica alemana. “Nos dijo que la gente no era feliz”, dice Hutchcraft, sonriendo. “Y que necesitaban nuestra música”.

El silencio rodeó a Hurts al inicio. No había shows escandalosos, nada de Twitter, ninguna postura o hipérbole. Habían pasado el último año mudándose de suburbio en suburbio, pasando tiempo en Broughton, Rusholme y Bellevue, así como en Berlín. El misterio los rodeaba. Aunque hoy, lucen relajados y felices de hablar de su pasado”.

“Mi papá fue lechero en Hazel Grove durante treinta años”, dice Anderson, con un tono monótono; pero impregnado de cierto orgullo. “Realmente no he estado en ningún lado”, añade. “Mi abuelo era un veterano de la guerra (era un artista en tiempos de guerra). Tocó el banjo para Queen”.

Hutchcraft dice a su vez: “Nací en North Yorkshire. Vine a Manchester después de dejar mi hogar. Cuando niño viajé mucho. Teníamos una caravana. Pasamos algún tiempo en Australia, otro tiempo en el Medio Oriente”.

Ambos han pasado la mayor parte de los últimos dos años en paro. “Le dije al gobierno que quería ser el conductor de un Talk-Show y me dieron 44 libras a la semana”, dice Anderson. “Estaba bien.”

“Estaba bien”, dice Hutchcraft. “No teníamos nada”.

Ambos trabajaron. Durante las primeras sesiones de Hurts, Hutchcraft estaba de gira con el equipo a cargo de la organización del campeonato de carreras de bicicleta British Super-Bikes, trabajando backstage. Anderson grababa las carreras de perros raza Greyhound en Bellevue. De hecho, continuó grabando cuando Hurts empezó a cobrar ímpetu. “Fue extraño”, dice. “Un minuto estás viendo a un hombre inyectando esteroides en la pata de un perro, y al siguiente estás al teléfono con Rick Rubin y te está diciendo cuánto le gustó tu video”.

Anderson y Hutchcraft se conocieron afuera de un club nocturno en Manchester, antes de la Navidad de 2005. Sus amigos tenían una fiesta y ellos hablaban de música. Durante el transcurso del siguiente año, estuvieron comunicados solamente vía Internet desde sus hogares en Salford y Longsight. Anderson envió pistas. Hutchcraft envió voz. “Era como si no pudiéramos vernos en persona”, dice Anderson. “Quizá era su (Hutchcraft) forma de vida. No lo sé. Pero hacíamos música juntos antes de conocernos”.

Sus influencias musicales eran diferentes. “Aprendí a cantar de manera autodidacta presentándome solo en clubes”, comenta Hutchcraft. Mientras tanto, Anderson, ambicionaba escribir guiones para televisión. “Hice uno una vez para canal 5”, dice. “Pero lo odiaron”.

La banda anterior en la que estuvieron fue “Daggers”. Ninguno de los dos luce cómodo hablando de este periodo. Con “Daggers”, Hutchcraft y Anderson hicieron una pequeña banda para las fiestas. Un grupo de pop interactivo que dividía a la audiencia.

“Daggers” los hirió profundamente. Fueron agresivos, hostiles y obsesivos en su búsqueda. “Estudiamos las canciones constantemente”, dice Hutchcraft. “Todo fue muy rápido. Queríamos escribir la canción pop perfecta. Queríamos construir la mejor banda de pop del planeta. No podíamos renunciar a eso”.

El experimento “Daggers” llegó a su fin en septiembre de 2008 cuando Hutchcraft y Anderson llevaron a la banda a Londres para tocar en un Showcase junto con Solange Knowles, hermana de Beyoncé.

“Fue como un gran choque”, dice Anderson. “Podías ver a la gente de A&R saliendo del cuarto”.

“Fue malo”, dice Hutchcraft. “Fue una revelación”.

A finales de 2008, Anderson y Hutchcraft regresaron a Manchester. “Estábamos acabados. No teníamos nada que hacer”. Y entonces empezaron a escribir diferente. “Se fue dando sin ningún esfuerzo”, dice Hutchcraft. “Las canciones empezaron a surgir. Completamente diferente. No estábamos enojados ni preocupados. Sólo... melancólicos. Empezamos a escribir estas canciones”.

Escribieron una canción titulada “Unspoken” una noche. La grabaron inmediatamente y, habiéndola escuchado una sola vez, llamaron a los miembros de “Daggers” y les dijeron que se había terminado. Al día siguiente, Hurts tomó un vuelo hacia Verona.

Es acerca del periodo en Italia que Hutchcraft y Anderson comienzan a ser más discretos al hablar de su travesía. “Fuimos a buscar algo tipo Italo-Disco”, dice Hutchcraft, sacando el peine de su bolsillo y corriendo los dientes por la palma de su mano. “Pero todo lo que encontramos fue Disco-Lento. Nada más”.

Hay un rumor que cuenta que Hurts se presentó en varias ocasiones durante el mes que estuvieron en Verona. Hutchcraft y Anderson son indiferentes a esto. “Todo es parte del pasado”, comenta Anderson. “Nos quedamos en la casa de una soprano. Pero era una soprano amateur”.

Hurts me permitió escuchar algunas canciones en un volumen moderado. A menudo, esta parte de las entrevistas suele ser una tortura, estás sentado en sillas con músicos, escuchando. Pero esta vez no fue así. La atmósfera es calmada y me siento tranquilo.

Me doy cuenta que así como comienza la primera canción, no tengo ningún prejuicio ni expectativas. Es un estado raro y se siente bien. Lo que escucho es nuevo, baladas épicas que puedo asociar con el R&B americano. La música posee amplitud, tiene un toque de confianza y está conectada con la alegría. Genera esta sensación de que Hurts tiene relación abierta, intrigante y sencilla con la música contemporánea. Se engancharon con una manera de componer imparcial y sin restricciones. Es relajado, discreto. El legado de Hurts pertenece sin duda al tipo emocional.

Si su sonido es mundial y su historia es muy europea, hay una fuerte relación con Manchester. Anderson se muestra muy animado cuando habla sobre los suburbios en los cuales escribía. “Broughton”, dice casi anhelante. “Broughton es una bella área”.

Hutchcraft es la parte cálida de Manchester, el mundo con niebla de Vallete. “Realmente”, comenta. “lo mío es un punto de vista de fuera. Manchester no es particularmente un lugar luminoso. Es muy victoriano. Esperanzador. Manchester respeta su herencia. Está lleno de desarrollo, no de restauración. Hurts también tiene ese mismo trasfondo”.

“Disfruto las estadísticas y la pasión del deporte”, dice Anderson firmemente, cuando pregunto qué más hace. “Quisiera construir un estudio musical algún día. Amo la música. Llena el vacío que hay en mí. Por lo menos llena una parte de él”.

“Toda mi vida he luchado con mis hobbies”, dice Hutchcraft, después muerde su dedo pulgar. “Me encanta Otis Reading y The Righteous Brothers”, añade después de un tiempo. “Me gusta la música soul. Me encantan las buenas voces. Ambos estamos inspirados en las bandas sonoras de las películas, y...”, muerde nuevamente su dedo pulgar y su frente se arruga un poco; “supongo que estoy fascinado con las emociones femeninas”, añade. “Quiero decir, estoy interesado en ellas. Me influencían”. Cubre su boca con su palma por un momento. Después sonríe, me mira a los ojos y dice: “Escucho a Prince”.

Es como estar en el ojo de una tormenta. En la hora que pasé con ellos, un teléfono sonaba frecuentemente; pero siempre fue ignorado. Anderson y Hutchcraft se sientan en las sillas, lado a lado, serenos. Sus respuestas parecen, en ocasiones, directas y realistas. Pero hay algo entre los dos que se siente cálido, liviano y extraño. La presión y expectativa no parecen tener un gran peso sobre ellos. Discuten sobre el restaurante “Nandos”. Hablan también sobre la influencia de Music Concrete. Son músicos que tienen una gran fe en su visión. Hablan sobre su álbum debut con un sentido de excitación, un sentido de puro placer y con la completa confianza en su habilidad para mover a la gente y hacer que disfrute. Cuando me voy, inmediatamente cierran la puerta.

Afuera, la banda local que me encontré antes, está cargando su equipaje dentro de un autobús azul.

“¿Qué dijeron?” pregunta el vocalista, nervioso y encaramado en sus delgadas piernas.

“Sólo esto y aquello, realmente”, digo.

Los miro continuar con su actividad y por un momento, me encuentro a mi mismo imaginando a Hurts.

En este sótano.

Haciendo música.

Calma imposible.”

Joe Stretch


Para más información: www.informationhurts.com